🎧 ¿Cómo suena un monstruo que no se ve?
Escrito por Azul Rivera
Bitácora de creación · Schmidt & Hallowey
No todos los monstruos tienen colmillos y garras. Algunos también respiran, laten, viven. Estos son los peores porque no se ven, pero se sienten y si prestamos atención nos daremos cuenta de que también suenan.
No chillan. Reverberan.

En Los monstruos también salen de día, no trabajo con terrores explícitos. Me interesan los otros: los que habitan los espacios que dejamos vacíos, aquellos que nacen en la rutina y crecen en las preguntas que nunca pudimos hacer.
¿Qué sonido tiene la culpa que no se admite?
¿A qué suenan los recuerdos que nos persiguen y que no pudimos simbolizar?
¿Qué textura sonora tiene la angustia de una madre que ya no siente nada?
🎻 La música como territorio del monstruo
En mi proceso creativo, la música no acompaña: revela.
Cada cuento del libro tiene una pieza musical original compuesta por Aless Diez. Existen versiones para guitarra multicuerda, violín solo, flauta traversa, orquesta. Cada una de ellas traduce lo emocional no resuelto en sonido. Lo que hacemos no es música de acompañamiento a la narrativa. Se trata de una extensión de ella, un cuerpo paralelo del mismo relato.
En La mancha roja, la versión original para violín solo revela al monstruo sin nombrarlo. Aless Diez utiliza un sutil pero áspero sul tasto sostenido —ese sonido frágil, casi fantasmal— como si fuera un susurro incrustado en la conciencia de Marcela. Es en ese instante, cuando ella se enfrenta al vacío de una vida funcional pero deshabitada, donde el sonido interrumpe, señala, respira con ella.
También podemos escuchar su lucha interna —cargada de dudas, ambivalencia y una fragilidad emocional que no se nombra— a través de la armonía. Aless Diez crea un leve pero persistente roce entre la escala modal y la armónica, un choque que no explota, pero sí vibra como lo no dicho. Ese cruce sonoro nos hace sentir lo que Marcela calla: un desajuste íntimo que nunca llega a resolverse.
👂 Escuchar es otra forma de leer
Te invito a que leas uno de los cuentos mientras escuchas la pieza.
No para entenderla más.
Sino para sentirla de otra manera.
Porque a veces, cuando las palabras se quiebran, la música puede nombrar lo que el lenguaje no pudo.
Y ese es, quizás, el verdadero sonido del monstruo.
¿Cuál es el sonido más perturbador que has escuchado en silencio? Déjalo en los comentarios.
14 de julio 2025. Este texto está protegido bajo la licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International (CC BY-NC-ND 4.0).
Autoría: Azul Rivera.
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